martes, 18 de abril de 2017

   Abuso Infantil:   ¿Víctima o Agresor?

Por Licda.  Reyna Mejía (reynamejia06@gmail.com)

                     Introducción: El mes de abril de abril fue designado como el mes de la prevención del abuso infantil, mediante el decreto no. 98-98 firmado por el ex presidente Leonel Fernández Reyna 11 de marzo 1998.   En nuestro país existe la ley 136-03 “código para el sistema de protección de los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes, menores de 18 años.  Ahora veremos los tipos de abuso infantil y sus manifestaciones
                    Maltrato infantil son las acciones y omisiones con la intención de hacer daño inmediato a la persona agredida. Entre estos están abuso físico, psicológico, emocional, sexual, verbal y no menos importante la negligencia.
                    El abuso físico es el más fácil de identificar, porque lo vemos a diario, provocan marcas, heridas, cortadas, ocurre mediante golpes, empujones, mordidas, patadas, pellizcos, halones de orejas, halones de pelo, moretones, arañazos, marcas en todo su cuerpo incluyendo fracturas entre otros.
                    El abuso verbal se manifiesta mediante insultos, palabras hirientes, palabras obscenas calumnias que denigren la persona.
                    El abuso emocional /psicológico van de la mano , las constantes críticas , forma de vestir, hablar, caminar, su apariencia en general, ridiculizar,  humillar , encerrar, rechazar, hostigamiento verbal, amenazar, discriminar insinuaciones que atenten su integridad.
                    El Abuso sexual es toda forma de actividad sexual entre un adulto y un niño, niña o adolescente, u otro menor mayor que este, ya su explotación sexual, expuesto a material pornográfico. Una forma de manifestación que muchos países se considera normal un menor “casado/a” con una persona mayor de edad.
                     La negligencia una de las más comunes es la falta de protección y cuidado por los/as madre, padre o tutores, olvidando las necesidades básicas y haciendo valer los derechos fundamentales del niño, nombre, educación, alimento, salud, educación, recreación, ambiente sano, protección en situaciones peligrosas y ser los primeros en recibir los primeros auxilios, atenciones especiales, paz, protección laboral, amor y comprensión.

                     Consecuencias
los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como: actos de violencia (como víctimas o perpetradores); depresión; consumo de tabaco; obesidad; comportamientos sexuales de alto riesgo; embarazos no deseados; consumo indebido de alcohol y drogas. Estas consecuencias se repiten de ciclo en ciclo de familia en familia.    Es nuestro deber velar porque los niños, niñas y adolescentes tengan una vida sana de forma integral, es decir velar porque tengan integridad física, emocional psicológica, sexual y verbal y que las familias se ocupen de ser factores protectores y que la ley aplique sus sanciones correspondientes.
            ¿Te identificas?   ¿Cómo víctima o agresor?

                        Es hora de cambiar y denunciar el abuso. 

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