Abuso Infantil: ¿Víctima o Agresor?
Por
Licda. Reyna Mejía (reynamejia06@gmail.com)
Introducción:
El mes de abril de abril fue designado como el mes de la prevención del abuso
infantil, mediante el decreto no. 98-98 firmado por el ex presidente Leonel Fernández
Reyna 11 de marzo 1998. En nuestro país
existe la ley 136-03 “código para el sistema de protección de los derechos fundamentales
de niños, niñas y adolescentes, menores de 18 años. Ahora veremos los tipos de abuso infantil y
sus manifestaciones
Maltrato infantil
son las acciones y omisiones con la intención de hacer daño inmediato a la
persona agredida. Entre estos están abuso físico, psicológico, emocional,
sexual, verbal y no menos importante la negligencia.
El abuso
físico es el más fácil de identificar, porque lo vemos a diario, provocan
marcas, heridas, cortadas, ocurre mediante golpes, empujones, mordidas,
patadas, pellizcos, halones de orejas, halones de pelo, moretones, arañazos,
marcas en todo su cuerpo incluyendo fracturas entre otros.
El abuso
verbal se manifiesta mediante insultos, palabras hirientes, palabras obscenas
calumnias que denigren la persona.
El abuso
emocional /psicológico van de la mano , las constantes críticas , forma de
vestir, hablar, caminar, su apariencia en general, ridiculizar, humillar , encerrar, rechazar, hostigamiento
verbal, amenazar, discriminar insinuaciones que atenten su integridad.
El Abuso
sexual es toda forma de actividad sexual entre un adulto y un niño, niña o adolescente,
u otro menor mayor que este, ya su explotación sexual, expuesto a material
pornográfico. Una forma de manifestación que muchos países se considera normal
un menor “casado/a” con una persona
mayor de edad.
La negligencia
una de las más comunes es la falta
de protección y cuidado por los/as madre, padre o tutores, olvidando las
necesidades básicas y haciendo valer los derechos fundamentales del niño,
nombre, educación, alimento, salud, educación, recreación, ambiente sano,
protección en situaciones peligrosas y ser los primeros en recibir los primeros
auxilios, atenciones especiales, paz, protección laboral, amor y comprensión.
Consecuencias los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales, tales como: actos de violencia (como víctimas o perpetradores); depresión; consumo de tabaco; obesidad; comportamientos sexuales de alto riesgo; embarazos no deseados; consumo indebido de alcohol y drogas. Estas consecuencias se repiten de ciclo en ciclo de familia en familia. Es nuestro deber velar porque los niños, niñas y adolescentes tengan una vida sana de forma integral, es decir velar porque tengan integridad física, emocional psicológica, sexual y verbal y que las familias se ocupen de ser factores protectores y que la ley aplique sus sanciones correspondientes.
Es hora
de cambiar y denunciar el abuso.



